miércoles, 1 de junio de 2011

¿Puede ser una persona radioactiva?

Ahora que tengo la cabeza en blanco, por no decir negro, mejor hablemos de mí, que ya estarás cansada de oírme hablar de ti. Me pregunto cuál fue la última vez que me preocupé por mí, es decir, ¿Cuándo fue la última vez que pasé a ser en mi lista de preferencias el número tres, el cuatro o el treinta? Ya no me entiendo, quizás nadie lo hace. Y es que soy capaz de darme de morros contra la misma pared más veces de las que podría contar. Me carcomen las responsabilidades en tiempos de crisis, de ansiedad, de inestabilidad. Y me odio por eso, no quiero echarlo todo a perder. Lo que hace unos meses amaba (o al menos a ratos), esa inestabilidad, me está empezando a pasar factura, dudo que dentro de unos meses pueda acabar pagándola. ¿Y sabéis que? No quiero que me embarguen la razón. Pienso a menudo en que hay que cambiar de modo, desviar mis tantas obsesiones.
¿Qué puede hacer uno, delante una situación que le es totalmente contraria, pero dentro de sí, en lo más hondo de sí mismo, le empuja a seguir adelante? Ya ves, al final siempre tienes que salir tu, aunque yo no lo haga des de tu pluma.
Creo que me estoy “radioactivizando”, espero no contaminarte.

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